Sr.M. Prema M.C. to the Co-Workers, Sick and Suffering Co-Workers, L.M.C.S and Volunteers Aprile, 2012

 

Sr.M. Prema M.C. to the Co-Workers, Sick and Suffering Co-Workers, L.M.C.S and Volunteers November, 2011

 

Contact Informations of the Missionaries a round the world

 

Through the Advent and Christmas with Mother Teresa

 

Mother Teresa left no future plans for her order, recalls Sr. Mary Prema

 

Mother Teresa's Quotes

 

Sr.M. Prema M.C. to the Co-Workers, Sick and Suffering Co-Workers, L.M.C.S and Volunteers April, 2010

 

Sister Mary Prema and newly-elected MC council members, March 2009

 

Holy Father Benedict XVI's. Message for the Centenary celebrations of Blessed Teresa of Calcutta Birth 2010

 

Sr.M. Prema M.C. Message for the Centenary celebrations of Blessed Teresa of Calcutta Birth August 2010

 

Centenary of Mother Teresa's Birth 26th August 2010-26th August 2011

 

Mother Teresa on the gift of life

 

Blessed Teresa of Calcutta a Model of Divine Mercy

 

Mother Teresa and the Sacred Heart

 

Mother Teresa & St. Paul

 

Pray the Holy Rosary with Mother Teresa: 1.The 5 Joyful Mysteries, 2.The 5 Luminous Mysteries, 3. The 5 Sorrowful Mysteries, 4. The 5 Glorious Mysteries

 

Mother Teresa Video clips

 

 

 

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LDM

Casa Madre, Calcuta
25 de noviembre, 2012
Fiesta de Cristo Rey

 

 

Mis queridos Colaboradores Activos y Enfermos – Sufrientes, Misioneras de la Caridad y Voluntarios:,

Os deseo una ferviente tiempo de Adviento, y el abundante regalo de amor y paz del recién nacido Salvador en Navidad y un Nuevo Año 2013 lleno de gracia. Doy gracias a Dios por las numerosas gracias y bendiciones que ha dado ha cada uno de vosotros y a vuestras familias y a los pobres que han presenciado vuestros servicios de vida y amor.
Durante el Sínodo de los Obispos sobre “La Nueva Evangelización” que tuvo lugar entre los días 7 y 28 de octubre, me emocionó el amor expresado por los participantes en el sínodo por la vocación de nuestras M.C. Durante la inauguración, el Santo Padre explicó que “la nueva evangelización mira principalmente a los bautizados que se han alejado de la Iglesia y viven sin referencia a la praxis cristiana, para que redescubran la fe. Favorecer el descubrimiento de la fe, fuente de Gracia, que produce alegría y esperanza en la vida personal, familiar y social”.

El 11 de febrero durante la Misa de inicio del Año de la Fe, los Cardenales y los Obispos realizaron una procesión solemne ante el altar de la Plaza de San Pedro en conmemoración de los 50 años de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II. En el deseo de traer la Buena Nueva de la Salvación a todas las personas, los representantes de las Iglesias Ortodoxa, Anglicana y Cristiana fueron invitados a participar en el Sínodo. Nuestra Madre y su trabajo fue mencionado varias veces para resaltar su radiantes evangelización.

El 26 de octubre, tuve la oportunidad de realizar la siguiente intervención en representación de las Misioneras de la Caridad.

“Nuestra madre Teresa es conocida por su obra para con los pobres. No todo el mundo es inmediatamente consciente de la finalidad de nuestro trabajo, que es “llevar las almas a Dios y Dios a las almas”. Cuando el Ministro de Asuntos Sociales preguntó a la madre Teresa cuál era la diferencia entre su trabajo y el trabajo que hacía ella, le respondió: “Usted lo hace por algo, nosotras lo hacemos por Alguien”. Desde los primeros años de la Congregación, la Madre sabía que llevar adelante su trabajo iba a requerir profundas y fervorosas oraciones y mucha penitencia. Con una fe firme y un espíritu de confianza amorosa, con abandono total y alegría, deseaba únicamente apagar la sed de amor y de almas de Jesús. Contemplando a Jesús en la cruz sabía cómo vivir los votos de pobreza, obediencia y caridad, y así nos lo ha enseñado. Nuestra vocación no es el trabajo, sino pertenecer a Jesús y, como Jesús dijo a nuestra Madre: “Vuestra vocación es amar, sufrir y salvar almas”.

En numerosos países las hermanas llevan medicinas a los pueblos del interior, donde no conocen a Jesús. Acogemos a los enfermos más graves en nuestras casas, donde reciben tratamiento principalmente para la tuberculosis. Durante el tiempo que están con nosotros comparten los momentos de oración con las hermanas. Escuchan la Palabra de Dios, asisten a la Santa Misa y la Adoración eucarística. Conocen al amor misericordioso del Señor hacia ellos y aprenden a rezar el rosario. Sus preguntas más profundas sobre la vida reciben una respuesta. Cuando regresan a su pueblo cuentan su experiencia de Jesús a su familia y a sus vecinos.

A Calcuta llegan voluntarios de numerosos países para colaborar en el servicio a los pobres en nuestras casas. Provienen de todos los caminos de vida, con expectativas muy diferentes. Invitamos a estos jóvenes a participar en la Santa Misa, a las seis de la mañana. Después de su servicio, donde han tocado a Jesús en los pobres, vuelven a la Casa Madre para adorar a Jesús en la Eucaristía, a las seis de la tarde. Normalmente hay un sacerdote para las confesiones. En los últimos tiempos, ha aumentado el número de voluntarios chinos. Un día una joven se acercó a la Madre radiante de alegría: “He encontrado a Jesús en la casa de los moribundos”. Y un muchacho contaba su experiencia con estas palabras: “Vine para cambiar Calcuta, y ahora veo que Calcuta me ha cambiado a mí”.
Nuestra Madre extendió el Reino del Corazón Inmaculado dando una medalla milagrosa a todas las personas que encontraba. Nosotras vamos siempre de dos en dos, con el rosario en la mano, y la Virgen María nos abre las puertas y los corazones de los pobres para que Jesús pueda entrar.

Por favor, pidan por nosotras, para que hagamos que la Iglesia esté plenamente presente a través de nuestro amor por Jesús y por los pobres, dondequiera que el Señor nos envíe.

Doy las gracias a Su Santidad y a ustedes, queridos Obispos, porque cuidan amorosamente de las necesidades espirituales de nuestras hermanas en vuestras diócesis”.

Mis queridos  Colaboradores, Misioneras de la Caridad y Voluntarios, os estoy profundamente agradecida por el regalo que sois cada uno de vosotros, vuestras oraciones, sacrificios y servicios. Que Nuestra Señora os enseñe a creer en el Amor Incondicional y Constante de Dios y anime a vuestro corazón a decir “sí” a Jesús en la forma que elija venir a vosotros. Permitid a Jesús vivir en vosotros y a través de vosotros Su vida de infinita compasión y ternura y su amor misericordioso por vuestras familias y por los pobres. Así llegará a vosotros la gran alegría del Corazón de Jesús quien nació para salvarnos.

             Siento la fortaleza y el apoyo de vuestras oraciones y vuestros sacrificios por mí y por el trabajo por la sociedad  que Dios nos ha encomendado.
Os tengo en mis oraciones durante este tiempo de gracia.
Dios os bendiga,

 

 

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