Entrevistas con padre Brian Kolodiejchuk

 

El padre Brian habla del significado de las cartas encontradas así como la figura de la madre.

«Vivió una prueba de fe, no una crisis de fe»

Teresa de Calculta: luz desde la oscuridad (I)

Teresa de Calculta: luz desde la oscuridad (II)

Encuentro con el Padre Brian MC, en la universidad San Pablo-ceu de Madrid

 

 

El Padre Brian Kolodiejchuk saca a la luz las cartas más personales e íntimas de la Madre Teresa

Foto: EP

EL ESCRITOR CREE QUE LA BEATIFICACIÓN DE LA MADRE TERESA ESTÁ MUY PRÓXIMA

Desembarcó en la India con tan sólo 18 años con un objetivo claro: trabajar para los demás. Allí se dedicó a los pobres, los leprosos, los enfermos de SIDA, los ciegos y los marginados. Años más tarde recibiría un gran reconocimiento internacional: el Premio Nobel de la Paz. El dinero que llevaba aparejado el galardón lo dedicó, como todo lo que hacía en su vida, a los más necesitados. Fundó su propia congregación, que pronto se extendería por el mundo. Y es que hoy, diez años después de su muerte, su obra continúa con más de 4.000 Misioneras de la Caridad cuidando a los  más pobres de entre los pobres  en 131 países. Sin embargo aunque es cierto que sabemos mucho de su vida, su labor y su causa, conocemos poco acerca de su persona. Por eso llama la atención la publicación del libro  Ven sé mi luz. Las Cartas privadas de la Santa de Calcuta , donde descubrimos aspectos de su vida personal que ni sus más allegados sabían. Y es que como comenta el Padre Brian Kolodiejchuk, el postulador para la Causa de su beatificación y amigo personal, su actitud era como cuando entrevistas a un famoso que no quiere hablar sobre su s cosas privadas, ya que ella no respondía a preguntas sobre su vida interior porque no quería poner la atención sobre sí misma. Los textos se han sacado a luz, a pesar de estar en contra de la voluntad de la beata, por ser muestras su fe y su amor a Dios,  porque aún pasando por la prueba de no sentir la presencia de Jesús, mientras estaba pasando por este sufrimiento interior, permanecía fiel a su vida . El padre Brian habla del significado de las cartas encontradas así como la figura de la madre. Además adelanta que su santificación está cerca, sólo faltan milagros.


-¿Qué dice este libro sobre de madre Teresa que no hayan dicho ya otros? 

-Para empezar este libro no es una biografía, ni trata de todos los aspectos de su vida espiritual. Más bien manifiesta especialmente aspectos de los que nadie sabía, ni siquiera las hermanas cercanas a ella. Aquellos con los que tenía más intimidad no sabían lo que estaba pasando en su interior. Aspectos que tienen que ver con hechos como el voto privado que madre Teresa hizo de nunca negar nada a Dios, ósea, si ella creía que algo era la voluntad Dios por obediencia o por inspiración hizo una promesa de no decir nunca no. O por ejemplo acontecimientos como el día de su Inspiración, es decir, el día en que Dios empezó a hablarle, el termino técnico es  locución . 

-Son cartas privadas, ¿cómo consigue usted esas cartas? 

-En el año 99, empezó el proceso para la beatificación. Una parte importante de este proceso es recoger los documentos y los testimonios. Pedimos en los archivos de los jesuitas en Calcuta y en el Arzobispado, y entre varias cartas estaban estos estratos. Es que desde el principio el Arzobispo de Calcuta técnicamente fue como su superior entonces cada mes le tenía que escribir una carta, que hablaba de lo que habían hecho o pedían permiso para hacer otra cosa. Y entre estas cosas prácticas, escribió unas líneas sobre su interior. 

-Usted conoció personalmente a Madre Teresa, ¿Cuál fue su impresión al conocerla? 

-Recuerdo que fue en Roma. En una primera impresión no ves en ella algo distinto, después de un tiempo encuentras algo diferente, lo ves ante todo en la manera en la que hace las cosas normales como la señal de la Cruz. Una vez, en Nueva York, regresamos al convento y es costumbre que las hermanas te sirvan café con galletas. Ella misma salió y te servía en café mientras los demás estábamos sentados de la manera más normal de mundo, muy sencilla. En ese aspecto hay que destacar que nosotros siempre que hablábamos con ella la llamábamos siempre  madre  o  la madre  porque ella quería ser madre, evidentemente no en el sentido normal, pero quería que sintiéramos que estábamos tratando con nuestra mamá. 

-¿Muy sencilla? 

-Si, alguna gente se cree que los santos viven en las nubes, pero ella tenía los píes en el suelo. 

-¿Por qué cree que impacta tanto su figura? 

-Es verdad, que sí yo digo las mismas palabras que ella dijo no impactarían tanto, pero había algo en ella. Y otras personas piensan que había algo en su voz, que tenía efecto. Porque hay personas que decían que al escucharla tan sólo una vez le impacto en su interior.
"SÓLO HACE FALTA QUE SUCEDA OTRO MILAGRO PARA QUE SEA SANTA"

-¿Aunque también ha surgido alguna que otra crítica? 

-Si, por ejemplo algunos han dicho que porque no usaba su fama para cambiar las causas, las estructuras de la pobreza y su respuesta fue:  es importante hacer eso, pero mi llamada en particular fue que mientras están haciendo esto hoy hay alguien que necesita comer o que necesita un lugar para dormir . Su misión en particular estaba centrada en que hay gente que necesita ayuda inmediata. 

-¿Qué le lleva a usted a escribir este libro? 

-Cuando los jesuitas entregaron las cartas formaron parte de los actos del proceso, lo que garantizaba que un día, en un futuro, iban a estar publicadas. No se puede ver este libro en negativo en el sentido que este libro muestras su fe y su amor a Dios, porque aún pasando por la prueba de no sentir la presencia de Jesús, mientras estaba pasando por este sufrimiento interior, permanecía fiel a su vida, se levantó a las 4:40 cada día hasta más de media noche. Tenemos que combinar lo que sabíamos con lo que ahora conocemos de su interior. 

-Sin embargo, ella no quería que estas cartas se publicarán. 

-Si. También la razón de que se sacaran estas cartas que es que se pensó que era importante, a pesar de que fuera una experiencia personal para su familia religiosa conocerla. Además pertenecen ahora a la Iglesia, al ser beata, y porque fue conocida más allá de la Iglesia. También es un testimonio, muestra unas características de su santidad. La gente siente que es una persona muy Santa, sabiendo de su obra pero no de su interior, del que ella no quería hablar. Como cuando entrevistas a un famoso y no te hablar de su vida privada pues ella no quería hablar de su vida interior, siempre se negó en contestar porque no quería poner la atención sobre sí misma. 

-¿Cuándo será Santa? 

-El mayor trabajo está hecho antes de la beatificación. Ahora estamos esperando otro milagro, otro caso que podamos confirmar al Vaticano. Así que sólo hace falta que suceda otro milagro para que sea Santa. 

-¿Cuánto tiempo o años llevará eso? 

-No lo podemos decir. Cuando la gente me pregunta yo digo que la gente tiene que pedir, que rezar, madre Teresa tiene que interceder y Dios tiene que hacer el milagro. Especialmente entre el año pasado y éste hemos estudiado varios casos, porque cuando alguien te dice que es algo milagroso la primera cosa que hacemos es preguntar a unos médicos. Esta primera pregunta no es sí es milagro o no, la pregunta es sí usted como médico puede explicar esta curación. Por ejemplo el de una mujer que tiene una enfermedad y no le permitía quedarse embarazada y su propio médico dijo que no podía explicarlo, dijo que era inexplicable. Pedimos otros tres o cuatro médicos que dijeron que era muy inusual, muy poco común pero hay una posibilidad de que suceda, por lo que no seguimos estudiando este caso. 

-¿Los fondos del libro van a parar a la causa de las hermanas de madre Teresa o para santificación? 

-Los fondos son para el Centro Madre Teresa (www.motherteresa.org), este dinero regresa aquí porque desde el inicio para la beatificación y todo el trabajo no usamos los fondos que la gente había dado para los pobres.

 

«Vivió una prueba de fe, no una crisis de fe»

Pablo Cervera Barranco MADRID- El 05 de septiembre pasado se celebraba una década de la desaparición de la Madre Teresa. LA RAZÓN ha entrevistado al sacerdote canadiense Brian Kolodiejchuk, misionero de la caridad y postulador de la canonización de la beata Teresa de Calcuta. Asimismo es autor de un reciente libro («Ven, sé mi luz»), que publicará Planeta próximamente en España. El libro ya tiene un eco mundial e incluso Benedicto XVI se refería a él hace unos días.
Fr. Brian, M.C.

   -Después de estos diez años, ¿cuál es el legado de la Madre Teresa? La influencia de la Madre Teresa sigue siendo muy fuerte. Sigue fascinando su obra y su persona, como lo muestra el eco mundial del libro que acaba de aparecer. La congregación religiosa que ella fundó, las Misioneras de la Caridad, sigue creciendo. Además, estos diez años abren una esperanza mayor en el futuro. Mediante sus cartas y palabras la Madre Teresa va a tener otro «ministerio», otra tarea que desempeñar: no sólo ser ejemplo de caridad, sino luz para los no creyentes y para todos los que sufren la oscuridad de no sentirse amados, de ser rechazados,...
   -La revista «Time» ha asegurado que en su libro se refleja la crisis de fe de la beata. ¿Es esto cierto?
   -«Ven, sé mi luz» es el título del libro. Son palabras que Jesús dirige a la Madre Teresa el año 1947. La revista «Time», incluso en la foto de portada (una foto de una Madre Teresa como deprimida), ha manipulado bastante a la opinión mundial. En el libro aparece la prueba de fe, que es muy distinto de crisis de fe, en la que vivió durante 50 años de su vida. Esto no es algo nuevo en los santos. La teología espiritual conoce muy bien este fenómeno de la noche oscura.
   -¿Qué es la noche oscura?-Es un momento de la vida espiritual en el que la persona es purificada antes de la unión íntima y transformante con Cristo. El libro enmarca esa prueba en el horizonte de toda la vida de la Madre. En realidad, lo que entendemos por noche oscura fue vivido por la beata cuando todavía estaba en Loreto (conocidas en España como Madres Irlandesas), la congregación religiosa donde empezó su entrega a Dios. Los años 1946-1947 fueron de íntima unión gozosa y dulce con Jesús. «Jesús se me dio», dice la Madre en una de sus cartas. La unión de la Madre con Jesús fue como «violenta», hondamente sentida y vivida. Luego, al empezar la obra con los pobres y la fundación de la congregación, vino esa nueva y prolongada oscuridad (duró 50 años, el resto de su vida) que ya no era preparatoria de otra etapa espiritual. De esta oscuridad habla ella en cartas a sus confesores y directores espirituales.
   -Entonces, ¿qué es lo nuevo en la oscuridad de la Madre Teresa?-Sabemos que otros santos (san Pablo de la Cruz, santa Juana Francisca Frémyot de Chantal, santa Teresa de Lisieux) vivieron una noche espiritual muy prolongada en el tiempo.
   La Madre vivió su consagración religiosa como unión de amor, como entrega de esposa a Jesús, unión por la que ella comparte todo con el amado, con Jesús, un amor de esposa y un amor redentor: un amor que se identifica especialmente con el dolor de Jesús en el Huerto de Getsemaní y el abandono de su Padre que Cristo experimenta en la cruz.
   En 1942 la Madre hizo un voto de no negar nunca nada a Jesús. Poco después fue cuando oyó que Jesús le decía: «Ven, sé mi luz». Al principio la Madre llevaba la «luz» a lugares incluso de absoluta oscuridad física: muchos pobres no tenían ni ventanas. Aceptó su oscuridad interior para llevar a la luz a otros. El jesuita Neuner (uno de sus confesores) en 1962 le explicó que esa oscura noche era el «lado espiritual de su trabajo apostólico».
Mother Teresa and John Paul II and Fr. Brian, M.C.   -Entonces, la Madre de «los más pobres de los pobres», ¿no se refería sólo a la pobreza material?-Madre Teresa siempre dijo que la mayor pobreza era no sentirse amado, no sentirse querido, sentirse solo, rechazado... Ella sintió esto en su alma. Por eso su noche oscura podría llamarse «noche oscura de amor». Esto es lo específico suyo. Su prueba es muy «moderna». Los santos de otros siglos vivían la noche oscura como duda de su propia salvación, como prueba de fe. La Madre vivió la pobreza interior, el «despojo espiritual». Jesús vivió esa pobreza y la Madre fue instrumento puro en manos de él para que viviendo ella esa oscuridad fuera luz para otros. «Si alguna vez llego a ser santa, seguramente lo seré de la “oscuridad”. Estaré continuamente ausente del cielo para alumbrar la luz de los que, en la tierra, están en oscuridad».
   Ella no sentía. Nos enseña así que no debemos buscar nuestra fe y amor a Dios y a los demás por lo que se siente. Hoy está de moda decir: ya no amo porque no siento. No. El amor está en la voluntad, no en el sentimiento.
   -Pronto tendremos el libro en nuestra lengua...-En el libro, a través de cartas y escritos recogidos para el proceso, se ve su gran historia de amor con Jesús, su enamoramiento desde los comienzos hasta el final, su «martirio de amor», la delicadeza inmensa de que nada de su intimidad con Jesús fuera dada a conocer: «Jesús es el único protagonista».
   -¿Para cuándo la canonización?-La canonización es la proclamación heroica de la santidad, del amor en grado heroico. La Madre Teresa quiso «amar a Jesús como nunca antes fue amado». Todavía no hay un milagro, una curación que los médicos vean con toda claridad que no se puede explicar con la ciencia. Desde su beatificación se han notificado 1.800 favores. Todavía tenemos que esperar.
2007-IX-12-l.r.esp.

 

Teresa de Calculta: luz desde la oscuridad (I)

Habla el postulador de la causa de canonización,
padre Kolodiejchuk


Mother Teresa and one lettter to the Archbishop of Calcutta¿Cómo fue la «noche oscura» de la Madre Teresa de Calcuta? A esta pregunta responde el padre Brian Kolodiejchuk, misionero de la Caridad. El padre Kolodiejchuk acaba de publicar el libro «Come Be My Light» («Ven, sé mi luz»), en el que recoge escritos de la beata, en parte inéditos, que revelan cómo durante largos años de su vida experimentó el terrible sufrimiento de no experimentar el amor de Dios.

–La extraordinaria vida interior de la madre Teresa ha sido descubierta después de su muerte. Según sus directores espirituales, ¿cómo era su vida, especialmente su sufrimiento de oscuridad espiritual, oculto a todos los que la conocieron?

–Padre Kolodiejchuk: Nadie tenía ni la menor idea de lo que vivía interiormente, pues sus directores espirituales conservaban estas cartas. Los jesuitas conservan algunas, otras están en el arzobispado, y el padre Joseph Neuner, otro de sus directores espirituales, tiene algunas.
Estas cartas fueron descubiertas cuando buscábamos los documentos para la causa.
Cuando vivía, la madre Teresa pidió que su información biográfica no se diera a conocer.
Pidió al arzobispo Ferdinand Périer de Calcuta que no dijera a ningún otro obispo cómo empezó todo. Le dijo: «Por favor no les dé nada de los inicios porque, una vez que la gente conozca los inicios, cuando oigan hablar de las locuciones interiores, entonces la atención se centrará en mí y no en Jesús». Ella siempre decía: «Obra de Dios. Esta es la obra de Dios».
Incluso las hermanas más cercanas a ella no tenían ni idea de su vida interior. Muchos podrían haber pensado que ella tenía una gran intimidad con Dios y que ésta iluminaba su camino en medio de dificultades de la Orden o de la pobreza material que sufrió.


El libro habla el voto secreto que ella hizo al principio de su vocación por el que prometió no negar a Dios nada que tuviera que ver con el dolor provocado por el pecado mortal. ¿Qué papel desempeñó este voto en su vida?


–Padre Kolodiejchuk: La madre Teresa hizo el voto, en 1942, de no negar nada a Dios.
Sus cartas inspiradas por Jesús llegaron enseguida. En varias cartas, Jesús le pregunta, comentando su voto: «¿Dejarás de hacer esto por mí?».
Por tanto su voto es el sustrato de su vocación. Luego, en las cartas inspiradas, se ve que Jesús le explica su llamamiento.
Ella entonces sigue adelante porque sabe que Jesús lo quiere. Está motivada por el pensamiento del dolor de Jesús porque los pobres no le conocen y, por tanto, no le aman.
Este fue uno de los pilares que la mantuvo en su camino a través de la prueba de la oscuridad. Gracias a la certeza de su llamamiento y a este voto, en una de las cartas escribe: «Estuve a punto de dejarlo y entonces recordé el voto, y esto me hizo levantarme».


Se ha hablado mucho sobre la noche oscura de la madre Teresa. Su libro la describe como un «martirio de deseo». Su sed de Dios ha sido desconocida durante mucho tiempo. ¿Puede describirlo?


–Padre Kolodiejchuk: Un buen libro para leer y comprender algunas de estas cosas es «Fire Within» («Fuego interior»), del padre Thomas DuBay's, habla del sufrimiento de la pérdida y del sufrimiento de la sed para explicar que el sufrimiento de la sed es más duro. –
Como aclara el padre Dubay, en el camino hacia la auténtica unión con Dios, existe la etapa purgativa, llamada «noche oscura», y después el alma entra en un estado de éxtasis y verdadera unión con Dios.–
En el caso de la madre Teresa, parece que la etapa purgativa tuvo lugar durante su formación en el convento de Loreto.
En el momento de su profesión, dijo a una compañera que a menudo experimentaba la oscuridad. Las cartas de esa época son las típicas cartas de una persona que está en la «noche oscura».
El padre Celeste Van Exem, su director espiritual en aquella época, dijo que probablemente en 1946 ó 1945 se encontraba ya cerca del éxtasis.
Después se da una referencia al momento en que aparecieron las inspiraciones y las locuciones interiores, el momento en el que las dificultades de fe cesaron.
Posteriormente, la madre Teresa escribió al padre Neuner, explicando: «Y usted sabe cómo actuó Él. Y fue como si nuestro Señor se me entregara plenamente. Pero la dulzura, el consuelo y la unión de aquellos seis meses pasados desapareció pronto».
De manera que la madre Teresa experimentó seis meses de intensa unión, tras las locuciones interiores y el éxtasis. Estaba ya en la etapa espiritual de la unión transformante. En ese momento, volvió la oscuridad.
Pero. a partir de entonces, la oscuridad que experimentaba se daba en medio de la unión con Dios. Esto no significa que vivió la unión y luego la perdió. Perdió la consolación de la unión que se alternaba con el dolor de la pérdida y con una profunda nostalgia de Dios, una verdadera sed.
Como decía el padre Dubay, «a veces la contemplación es deleitosa y otras es sustituida por una fuerte sed de Dios». Pero en el caso de la madre Teresa, a excepción de un mes, en 1958, no tuvo esta consolación de la unión.
Hay una carta en la que ella dice: «No padre, no estoy sola, tengo su oscuridad, tengo su dolor, tengo una terrible nostalgia de Dios. Amar y no ser amado, yo sé que tengo a Jesús en la unión que no ha sido rota, mi mente está fija en Él y sólo en Él».
Su experiencia de la oscuridad en la unión es sumamente rara, incluso entre los santos, pues para la mayoría el final es la unión sin oscuridad.
Su sufrimiento, entonces –utilizando el término del teólogo dominico Reginald Garrigou-Lagrange–, se debe más a los pecados de los demás que a al carácter purificador de sus propios pecados. Está unida a Jesús con una fe y un amor capaces de llevarla a compartir su experiencia del huerto de Getsemaní y de la cruz.
La madre Teresa comentó que el sufrimiento en Getsemaní fue peor que el de la cruz. Y ahora comprendemos de dónde venía esto, porque ella había comprendido la sed de almas de Jesús.
Lo importante es que se trata de una unión. Como indicaba Carol Zaleski en un artículo publicado en la revista «First Things», esta clase de prueba es nueva. Se trata de una experiencia moderna de santos de los últimos cien años: sufrir el sentimiento de que uno no tiene fe y de que la religión no es verdadera.
This interview was made and first published by ZENIT,. 4.9. 2007 (Zenit.org).

Teresa de Calculta: luz desde la oscuridad (II)

Sin el sufrimiento, la labor de la madre Teresa de Calcuta hubiera sido simplemente trabajo social y no obra de Jesucristo explica el postulador de su causa de canonización citando a la misma beata.


John Paul II and Fr. Brian, M.C. during the beatification of Mother Teresa in 2003En la segunda parte de esta entrevista, el padre Brian Kolodiejchuk, misionero de la Caridad, explica puntos centrales del libro que acaba de publicar con el título «Come Be My Light» («Ven, sé mi luz»), en el que recoge escritos de la madre Teresa, en parte inéditos, que revelan cómo durante largos años de su vida experimentó el terrible sufrimiento de no experimentar el amor de Dios.

–El nombre del libro «Ven, sé mi luz» fue una petición de Jesús a la madre Teresa. ¿Cómo se relaciona su sufrimiento redentor por los demás, en medio de esa profunda oscuridad, con su carisma particular?


–Padre Kolodiejchuk: Durante los años cincuenta del siglo pasado, la madre Teresa se rindió y aceptó la oscuridad. El padre Joseph Neuner [uno de los directores espirituales que tuvo en su vida] la ayudó a comprenderlo, relacionando la oscuridad con su carisma: saciar la sed de Jesús.
Ella solía decir que la mayor pobreza era no sentirse amado, solicitado, cuidado por nadie, y era exactamente lo que ella estaba experimentando en su relación con Jesús.
Su sufrimiento redentor era parte de la vivencia de su carisma al servicio de los más pobres de los pobres.
De manera que, para ella, el sufrimiento era no sólo un medio para identificarse con la pobreza física y material, sino que, a nivel interior, se identificaba con los no amados, con los que están solos, con los que son rechazados.
Renunció a su propia luz interior para iluminar a quienes vivían en la oscuridad, diciendo: «Sé que no son más que sentimientos».
En una carta a Jesús, escribió: «Jesús, oye mi oración, si esto te complace. Si mi dolor y sufrimiento, mi oscuridad y separación, te da una gota de consolación, haz conmigo lo que quieras, todo el tiempo que desees. No mires mis sentimientos ni mi dolor».
«Soy tuya. Imprime en mi alma y vida los sufrimientos de tu corazón. No mires mis sentimientos, no mires ni siquiera mi dolor».
«Si mi separación de ti permite que otros se acerquen a ti y tú encuentras alegría y deleite en su amor y compañía, quiero de todo corazón sufrir lo que sufro, no sólo ahora, sino por la eternidad, si fuera posible».
En una carta a sus hermanas, hace más explícito el carisma de la Orden: «Mis queridas hijas, sin sufrimiento, nuestro trabajo sería sólo trabajo social, muy bueno y útil, pero no sería la obra de Jesucristo, no participaría de la redención. Jesús deseaba ayudarnos compartiendo nuestra vida, nuestra soledad, nuestra agonía y muerte. Todo esto él lo asumió en sí mismo, y le llevó a la noche más oscura. Sólo siendo uno de nosotros nos podía redimir».
«A nosotros se nos permite hacer lo mismo: toda la desolación de los pobres, no sólo su pobreza material, sino también su profunda miseria espiritual deben ser redimidas y debemos compartirlas; rezad entonces así cuando esto os resulte difícil: “Quiero vivir en este mundo que está lejos de Dios, que se ha alejado tanto de la luz de Jesús, para ayudarle, para cargan con una parte de su sufrimiento”».
Y esto resume lo que considero el fundamento de su misión: «Si un día llego a ser santa, seguramente seré una santa de la “oscuridad”. Seguiré estando ausente del Cielo para dar luz a quienes están en la oscuridad en la tierra...».
Así es como comprendió su oscuridad. Muchas de las cosas que dijo tienen más sentido y resultan más profundas ahora que sabemos esto.


–Entonces, ¿qué les dice usted a quienes califican su experiencia como una crisis de fe y que ella realmente no creía en Dios, o a quienes sugieren que su oscuridad era un signo de inestabilidad psicológica?


–Padre Kolodiejchuk: Ella no tuvo crisis de fe, o falta de fe, sino que tuvo una prueba de fe en la que experimentó el sentimiento de que ella no creía en Dios.
Esta prueba requirió mucha madurez humana porque, si no, no habría sido capaz de soportarla. Se habría desequilibrado.
Como dijo el padre Garrigou Lagrange, es posible experimentar simultáneamente sentimientos contradictorios entre sí.
Es posible tener una «alegría cristiana objetiva», como la llamó Carol Zaleski, y al mismo tiempo entrar en la prueba o sentimiento de no tener fe.
No hay dos personas aquí sino una persona con sentimientos a diferentes niveles.
Podemos realmente estar viviendo la cruz de algún modo –es dolorosa y nos hace daño–, y aunque la espiritualicemos esto no quita el dolor. Ahora bien, al mismo tiempo, podemos estar alegres porque estamos viviendo con Jesús. Y esto no es falso.
Aquí está el cómo y el por qué la madre Teresa vivió una vida tan llena de alegría.


–Como postulador de su causa de canonización, ¿cuándo cree que podremos llamarla santa?


–Padre Kolodiejchuk: Necesitamos otro milagro –hemos examinado algunos, pero ninguno es suficientemente claro–. Hubo uno para la beatificación pero estamos esperando el segundo.
Quizá Dios ha esperado que se publicara antes el libro, pues muchos tenían a la madre Teresa por santa pero era tan sencilla y se expresaba de una manera tan sencilla que no comprendían la profundidad de su santidad.
El otro día escuché hablar sobre ello a dos sacerdotes. Uno decía que él nunca había sido muy aficionado a la madre Teresa porque pensaba que era piadosa, devota, y que hizo obras admirables, pero que cuando oyó hablar de su vida interior, esto le cambió lo que pensaba de ella.
Ahora tenemos algo más que una mera idea de su evolución espiritual y una parte de su profundidad ha sido revelada.
Una vez que llegue el milagro, tardaremos al menos dos años, aunque el Papa podría acelerar el proceso si lo desea.
–¿Qué ha pasado con la Orden desde la muerte de la madre Teresa?


Padre Kolodiejchuk: La Orden ha crecido casi en mil hermanas, de unas 3.850 a
4.800 hoy, y hemos añadido unas 150 casas en más de catorce países. La obra de Dios sigue.
© Innovative Media, Inc.

This interview was made and first published by ZENIT, 5.9. 2007 (Zenit.org).

 

 

ENCUENTRO CON EL PADRE BRIAN MC Y EL PADRE PASCUAL CERVERA EN LA UNIVERSIDAD SAN PABLO-CEU DE MADRID 19 DE SEPTIEMBRE DE 2007

MADRID, 12 Sep. 07 / 04:20 pm (ACI)

Buenas tardes, espero que entiendan lo que voy a decir, y disculpen mi español no perfecto, y con acento mejicano.
La Madre Teresa era una persona que fascinaba y todavía fascina a mucha gente en todo el mundo, era una persona muy conocida y muy admirada, pero aún así, fue capaz de esconder su vida más íntima en su relación con Jesús. Gracias a los sacerdotes y arzobispos jesuitas de Calcuta, cuando hemos empezado la causa de canonización de la Madre Teresa, en el año 1999. Tuvimos que empezar a recoger documentos, tuvimos que ir a los archivos de los jesuitas y del arzobispado de Calcuta. Cuando nos entregaron las cartas que había allí, es cuando hemos descubierto que había cosas que ni siquiera las Hermanas más cercanas a ella desconocían. Y por estas cartas podemos entender o ver mejor como fue la Madre antes de la Fundación de las Hermanas y podemos ya conocer mejor la profunda relación que tenía con Jesús.
Ella misma no quería que estas cartas se dieran a conocer ni se publicaran, pero los jesuitas han entendido, que su experiencia no fue una experiencia simplemente para ella, la Iglesia nos enseña que el carisma (la gracia que un fundador o una fundadora recibe) es más para los demás, para la Iglesia que para ella misma.
Pensando en el futuro de la Congregación que era mejor conservarlas, y teniendo en cuenta que la Madre Teresa hoy es Beata y que será Santa en un futuro, vemos que el legado que la Madre Teresa ha dejado no es solo para la familia de las Misioneras de la Caridad, sino para el bien de la Iglesia.
Se ha publicado este libro recientemente “Ven y se mi luz”, y son las mismas palabras que Jesús le dijo a la Madre en el año 47,  pero antes de hablar de este periodo de su vida, les voy a presentar 3 aspectos que las cartas nos revelan y como muestran que ya siendo Hermana del Loreto estaba ya muy avanzada en la vida espiritual.
En el año 42, es decir, cuando la Madre estaba todavía en Loreto, 5 años después de sus votos finales, explicaré antes que cada año en su retiro anual tenía la práctica de darle algo especial a Jesús y ese año hizo el voto de no negarle nunca nada a Dios, bajo pena de pecado mortal. Osea que ella, si no lo cumplía, la consecuencia sería separarse de Dios, y era tal el amor que le tenía que hizo ese voto.
Cuatro años después, en el tren de Calcuta a Darjeeling recibió la inspiración para empezar esta obra para los más pobres de entre los pobres. Antes no sabíamos nada, de los detalles de lo que pasó en ese día y en estas cartas nos dicen que empezó el 10 de septiembre, Jesús le habló, fue una locución interior, no escuchó las palabras de Jesús como desde fuera, pero en su imaginación escuchó estas palabras de Jesús en su voz.
Le pidió salir del Loreto y empezar su trabajo con los más pobres de entre los pobres. Ella escribió después notas de todo esto, no tenemos esas notas, pero tenemos las cartas que ella escribió al Arzobispo de Calcuta en enero y diciembre del 47.
Leyendo estas cartas podemos leer el diálogo entre Jesús y Madre Teresa, casi las primeras palabras que Él la dice se refieren al voto que ella hizo hacía 4 años ¿no me vas a negar esto a mi? Te estoy pidiendo esto...no te vas a negar a hacer esto por mi.
Ella obviamente no se podía negar a hacer lo que para ella era seguro la voluntad de Dios.
Entonces Jesús estaba hablando con la Madre teresa, no solo ese día 10 de septiembre, sino que continúo durante varios meses, las últimas palabras fueron en agosto del 47. Entre esas palabras encontramos el siguiente texto:- “Ven se mi luz, no puedo ir solo, ellos (los pobres) no me conocen, y por lo tanto, no me quieren. Tú, llévame con ellos cuanto deseo entrar en sus agujeros, en sus oscuros e infelices  hogares”-. Y por eso en septiembre del 47 y durante 6 meses, la Madre Teresa experimentó una unión mística con Jesús, cuando tenía solo 36 años.
Años más tarde escribió a uno de los jesuitas diciendo:-Simplemente, Él se dio a mi en plenitud-. Y también, su confesor, el Padre Van Exem escribió al Arzobispo de Calcuta diciendo que “la Madre tenía una continúa, profunda y violenta unión con Dios”. Queriendo decir que fue algo muy fuerte y muy intensa.
Ella habló ya en Loreto durante dos años, de la oscuridad; y eso es algo muy normal, no como San Juan de la Cruz y otros han escrito, la noche oscura es aún necesaria para prepararse para llegar a esta unión total con Dios. La Madre Teresa después de esta noche oscura en Loreto experimentó esos meses de intensa unión con Jesús en el 47 y luego, como sorpresa, otra vez, cuando ya empezó la obra en el 49 empieza de nuevo con esa oscuridad, experimentando un terrible sentido de pérdida, soledad, sentía que Jesús ya no la quería y sentía como no tenía fe o no tenía amor y para ella, que quería amar a Jesús como nadie le habia amado antes, siguiendo a Sta. Teresita de Lisieux quería amar a Jesús con todo su ser y con todo su corazón; o como escribió en otra carta, quería vivir solamente por amor a Él.
Ella fue una mujer apasionadamente enamorada de Jesús, en su consagración religiosa tomó ese voto, había experimentado esa intimidad con Jesús y sintió como había desaparecido, no fue una crisis de fe, fue una PRUEBA de fe. No hubo ni un solo segundo en el que ella pensara “tal vez Dios no exista”, no fue nada de eso, creo que siendo una prueba de fe, fue más aún una prueba de Amor. Ella quería amar a Jesús y después sentir que era esposa de Jesús, pero de Jesús crucificado. Después decía que la pobreza más grande es “no sentirse amado, querido, o que nadie se preocupa por nosotros” y eso es lo que experimentaba en su relación con Jesús y en este aspecto es importante ver también el aspecto que une todos los elementos de su vida “La sed de Jesús en la Cruz”, por eso en cada capilla de los Misioneros y Misioneras de la Caridad están escritas estas palabras “Tengo Sed”.
Esta imagen de Sed quiere expresar la intensidad del deseo, el anhelo de Jesús, de Su amor por nosotros y también lo que quiere nuestra salvación y nuestra santificación. La Madre hablaba de su sed dolorosa. Y como respuesta a este intenso amor de Jesús por nosotros, ella quería responder con todo su amor posible, por eso decía que el fin de la Congregación era:- “Saciar la sed de Jesús en la Cruz por amor y por las almas”-. Su relación personal con Jesús fue la manera de saciar la sed de Jesús por amor, primero su propio amor, y después, saciar la sed de Jesús por las almas al servir a los pobres también.
Cuando estamos hablando de la noche oscura especialmente en los años después de su unión con Jesús, los años en que estaba viviendo como Misionera de la Caridad, fue su manera de vivir su unión con Jesús. Hay otros santos, como San Pablo de la Cruz, San Jean de Chantal o Sta. Teresita de Jesús que también experimentaron una noche oscura como parte o después de su unión mística, y por eso no es simplemente la noche oscura, es la noche oscura como manera de vivir la unión, en general, se puede, llegando a esta unión contemplativa, se puede vivir en varios momentos o ritmos, consolación, alegría de experimentar esta unión, pueden ser también momentos de sequedad y también un anhelo intenso de Dios.
La Madre en el año 58 ya no experimentó esta consolación de unión, y esto no significa que perdiera la fe, sino que vivió, como ella decía, una fe ciega, una fe pura. También habló de una unión continua, también escribió a un jesuita:-“No puedo decir que estoy distraída, porque mi mente y mi corazón, están continuamente con Dios”-. Pero al inicio, en los años 50 aceptaba esta experiencia porque era para ella la voluntad de Dios para ella, tal y como ella había profesado en su voto del año 42.
Pero después de 11 años un jesuita, la ayudó a entender esta experiencia como parte de su vocación o como parte del carisma que había recibido, le dijo que:- “Era el legado espiritual de su labor”-. Y cuando ella entendió eso, escribió que eso que ella había vivido era una parte pequeña del dolor que Jesús había experimentado en la Tierra y ahora Él quería tener esa experiencia en ella, y por eso, más que nunca quería entregarse a Dios y a su voluntad.
Una parte de esta experiencia fue que incluso con los padres jesuitas a los que ella se abrió, había veces que no podía hablar, que no podía decirles nada, uno de los jesuitas le dijo que tal vez sería una ayuda para ella, escribirle directamente a Jesús, por eso tenemos esas cartas, exactamente en una de ellas dice:- “En tu llamada me has dicho que tendría que sufrir mucho”.

 

.Mother Teresa Center

524 West Calle Primera, Suite #1005N
San Ysidro CA 92173

USA

 

....

Tel..0052 664 621 3763